Durante la vida de Sandra Cisneros, su madre y padre mexicano-norteamericanos – y sus seis hermanos – se iban y regresaban de Chicago a la Ciudad de México, nunca permitiendo a Cisneos acostumbrarse a ningún lugar.
Cisneros escogió su estilo único de escribir. Sabía que quería escribir de gente con la que interactuaba durante toda su vida; pero mostrarlos como personajes en sus novelas.
Cisneros a menudo incorpora el Español a su escritura en Inglés, substituyendo palabras en Inglés por Español cuando sentía que el Español delineaba mejor el significado o mejoraba el ritmo del pasaje.
Cinco años luego de recibir su M.A. de programas de escritura en la Universidad de Iowa, fue a la Universidad Loyola a laborar como administradora auxiliar. Antes, laboró en un barrio Chicano en Chicago enseñando a desertores de secundaria. Fue también mediante ese empleo que ella aprendió de los problemas que los latinos enfrentan.
La obra de Cisneros explora asuntos que le importan: feminismo, amor, opresión y religión. Tanya Saracho, cofundadora de Teatro Luna, adaptará The House on Mango Street para ejecutarla en el escenario.